El Cementerio de Ataúdes Colgantes, esta costumbre de colgar ataúdes en las rocas de las montañas lo practicaban antiguamente en China, Filipinas e Indonesia, actualmente esta tradición se sigue usando en Filipinas en las montañas de Sagada en ciertas comunidades pequeñas, los cuerpos son colocados en lo alto de estos riscos, por que es su creencia que desde lo alto custodian y protegen a los vivos, otra razón era la de mantenerlos alejados de los animales.
Es toda una peripecia llegar a este cementerio hay que realizar un viaje desde Maníla que nos llevara unas 12 horas, las carreteras son muy empinadas y estrechas bordeando espesos bosques, cascadas y gargantas, al llegar a este extraño camposanto podemos observar los sarcófagos en lo alto con la madera descompuesta en donde asoman los esqueletos, como dándonos la bienvenida al lugar de su reposo eterno.
El Cementerio de Chauchilla, ubicado en Ica- Perú a unos 30 kilómetros de la ciudad de Nazca, el camposanto data de la época preincaíca y algunas fuentes lo relacionan con la cultura Huari, y otras con la cultura de Nazca, en el primitivo Perú los cadáveres eran momificados, por la creencia de que hay vida después de la muerte, esta Necropolis fue saqueada por buscadores de tesoros dejando a esta momias a la intemperie, en 1997, esta zona fue protegida y convertida en un emplazamiento arqueológico, una gran mayoría de estas momias se encuentran al aire libre envueltas en trozos de tela y en posición fetal, a una gran cantidad de estas momias se les puede apreciar restos de cabellos y piel, esta conservación de los cuerpos a sido posible al clima seco del desierto de Nazca, actualmente un pequeño museo preserva las momias infantiles y en otro sector a la intemperie se exhiben tumbas con momias, huesos y cabellos que tienen mil años de antiguedad.
El Cementerio de Chauchilla, ubicado en Ica- Perú a unos 30 kilómetros de la ciudad de Nazca, el camposanto data de la época preincaíca y algunas fuentes lo relacionan con la cultura Huari, y otras con la cultura de Nazca, en el primitivo Perú los cadáveres eran momificados, por la creencia de que hay vida después de la muerte, esta Necropolis fue saqueada por buscadores de tesoros dejando a esta momias a la intemperie, en 1997, esta zona fue protegida y convertida en un emplazamiento arqueológico, una gran mayoría de estas momias se encuentran al aire libre envueltas en trozos de tela y en posición fetal, a una gran cantidad de estas momias se les puede apreciar restos de cabellos y piel, esta conservación de los cuerpos a sido posible al clima seco del desierto de Nazca, actualmente un pequeño museo preserva las momias infantiles y en otro sector a la intemperie se exhiben tumbas con momias, huesos y cabellos que tienen mil años de antiguedad.











